Sin importar quien seas, llegará el momento en el que te verás en la necesidad de adentrarte en el mercado laboral. Claro está, lo más común es comenzar con un salario modesto y en un puesto que no tiene mucha importancia, pues uno de los elementos más importantes que debes trabajar es tu desarrollo profesional.

Por esta razón y por el hecho de que el mundo está en constante cambio, este aspecto es una parte clave de la vida de cualquier persona que trabaje y es vital prestarle atención.

Para ayudarte, el día de hoy te presentaremos 13 consejos que te ayudarán a trabajar en tu desarrollo profesional. Seguro que algunos te servirán, así que asegúrate de leerlos todos.

 

1. Establecer metas fijas y realistas

Si bien ésta es una de las formas más básicas de comenzar a mejorar tu desarrollo profesional, es también una de las más difíciles de lograr, ya que muchas veces uno tiende a ponerse metas muy lejanas o simplemente imposibles.

Al dividir tus metas grandes en muchas metas pequeñas, lograrás canalizar mucho mejor tus esfuerzos y evitarás sentirte perdido.

Además de esto, tener metas cercanas que se actualizan constantemente hará que sea más fácil medir tu progreso y ajustar sobre la marcha, asegurando así que siempre estés yendo en la dirección correcta.

Dicho esto, es importante hacer el matiz de que no se trata de cambiar drásticamente las metas en cuanto las cosas se pongan difíciles, sino de encaminarte siempre hacia las pequeñas victorias que te llevarán a donde quieres llegar.

¡Plantéate ganar la guerra, no sólo la batalla!

2. Expandir siempre tus conocimientos

Para tener un desarrollo profesional pleno y exitoso, una de las cosas más importantes que debes tener en cuenta es el hecho de que muchos puestos o vacantes laborales requieren de un conjunto muy específico de habilidades o conocimientos.

A partir de aquí tienes dos opciones: te limitas a puestos menos complejos o haces lo necesario para obtener los conocimientos y los certificados necesarios para optar por empleos de mayor nivel en un futuro.

Obviamente, si realmente quieres que tu desarrollo profesional siga avanzando, elegirás la segunda opción. Aunque es verdad que no será fácil, lo cierto es que estudiar una carrera universitaria es una opción que mejorará tu calidad de vida.

Estudiar una licenciatura si aún no la tienes o una maestría si ya cuentas con un título es una de las formas más directas de estimular tu desarrollo profesional, aunque también es una de las que requieren más tiempo, esfuerzo y dinero.

De todas formas, eso no debería asustarte. Existen varias formas en las que puedes conseguir financiamiento educativo y el tiempo y el esfuerzo son factores que dependen de ti.

Una opción un poco más accesible; pero que tiene un menor efecto, es asistir a cursos o diplomados que puedan darte de manera más concisa y breve los conocimientos o habilidades requeridas para un puesto determinado. Sin embargo, cabe mencionar que, si lo que quieres es tener acceso a los mejores trabajos de la industria, es muy probable que esta opción se quede algo corta.

3. Separa tu vida laboral de tu vida personal

Este es uno de los elementos más básicos para conseguir un buen desarrollo profesional, pero no es tan fácil como suena y requiere mucha fuerza de voluntad.

Al regresar a casa por ejemplo, siempre es bueno dejar a un lado todos los problemas y las preocupaciones generadas por el trabajo, ¿no es así? Pues, también debes aplicar el mismo concepto en la dirección opuesta.

Es decir, dejar a un lado los problemas personales que tienes cuando llegas a la oficina y procura sólo enfocarte en el trabajo que estás realizando.

Quizás en teoría suena como algo sencillo, pero la verdad es que no lo es, especialmente si tienes hijos a los que cuidar y deudas que pagar.

No olvides que preocuparte no soluciona nada. De hecho, en algunos casos, puede incluso actuar en tu contra y hacer que cometas errores tontos porque no estás concentrado del todo.

Siempre enfócate en lo que haces. ¡Esa es la mejor forma de desarrollarse como profesional!

4. No te cierres a nuevas oportunidades

En muchas ocasiones, tenemos en nuestras mentes una idea de cómo debemos ser, de cómo tenemos que actuar para cumplir nuestros sueños y mejorar nuestra calidad de vida; sin embargo, muchas veces esa idea está equivocada.

Es importante que mantengas la mente abierta para descubrir nuevas y mejores formas de encaminar tu trabajo, y aprovechar cada oportunidad que se encuentra a tu alcance. Lo cierto es que incluso un pequeño ajuste puede hacer la diferencia.

No te apegues demasiado a la forma en la que haces las cosas. Por el contrario, procura tener la convicción de que siempre hay algo que podrías estar haciendo mejor. Entrena tu mente para que nunca culpe a tus colegas por lo que sale mal en el trabajo, sino que analice primero qué podías haber hecho diferente.

Nadie se convierte en un profesional exitoso, si no tiene esa capacidad de autocrítica y una mente abierta para intentar nuevas cosas.

Piensa en los grandes profesionales de esta época: Steve Jobs, Bill Gates y Jeffrey Bezos. Todos ellos lograron grandes cosas justamente porque se atrevieron a probar cosas distintas y aventurarse a territorio inexplorado.

Claro está, no te estoy diciendo que salgas a abrir la empresa que destronará a Amazon, sino que pongas en perspectiva las cosas: si ellos pudieron hacer algo así en una escala global, ¿qué te detiene a ti de hacerlo en tu oficina?

 

5. Mantén una actitud positiva

En ocasiones, los detalles más pequeños son aquellos que pueden marcar las diferencias más grandes y, aunque no lo creas, la actitud con la que te desenvuelves en tu entorno laboral es uno de los elementos de mayor peso en tu desarrollo profesional.

Además de que al mantener una actitud positiva los demás te ven como una persona trabajadora, agradable y digna de confianza, tener esa fortaleza mental te permitirá generar un estado mental proactivo y optimista que te llevará a convertirte en el profesional ideal para cualquier empresa.

Por otro lado, también es importante mencionar que, si tienes una buena actitud, estarás más atento a los problemas que aparezcan para afrontarlos y resolverlos adecuadamente, lo cual es una habilidad clave que no todo el mundo tiene y que es muy cotizada en el mercado laboral.

6. Sé constante

Hacer algo bien una vez no es demasiado difícil, lo complicado es ser la clase de profesional que siempre entrega un trabajo bien hecho sin importar las circunstancias.

La constancia tiene muchos efectos positivos en la vida en general; pero, cuando la aplicas en tu desarrollo profesional puede provocar cambios drásticos.

Si te acostumbras a trabajar de una manera específica, tomarás algunas acciones preventivas para no cometer errores y buscarás formas de ser más eficiente en lo que haces; de esta manera, estarás construyendo una imagen profesional bastante atractiva que te permitirá escalar.

Ser jefe no es algo sencillo, hay demasiadas cosas a las que prestarle atención y muchas personas a las que potenciar. Por esa razón, ser el empleado que siempre responde, sin importar si lo supervisan o no, es una ventaja incalculable.

Por supuesto, además de todo eso, ser constante también te ayuda a formar carácter, ser más disciplinado y perfeccionar las habilidades que tu trabajo te pide utilizar todos los días. Dicho de otra forma, ¡te convierte en un profesional más completo!

7. Aprovecha al máximo tu tiempo

El tiempo es uno de los recursos más importantes que tienen las empresas y los empleados. Todas las personas están atadas a las 24 horas que tiene el día; no hay forma de escapar de eso. Lo único que puedes controlar es qué tanto aprovechas cada minuto.

Dicho esto, el problema muchas veces no aparece porque nos cuesta aprovechar el tiempo, sino porque ni siquiera sabemos en qué lo estamos desperdiciando.

Intenta anotar todas las veces en las que, de una u otra forma, perdiste el tiempo en el trabajo y suma los minutos al final del día. ¡Lo más probable es que te sorprendas de lo que encuentres!

Si quieres algunos consejos para aprovechar tu tiempo mejor, aquí te compartimos algunos:

  • Planifica tus actividades eficientemente. Cuando sabes qué actividades o pendientes tienes que hacer, es difícil que algo se te pase desapercibido.
  • Usa el tiempo muerto. Si hay alguna actividad o situación que requiere que tengas que esperar algún resultado (como un proceso en la computadora o la respuesta de algún cliente o colaborador) no pierdas ese tiempo, adelanta otros pendientes.
  • Prepara con antelación tu día. Intenta adquirir hábitos que te ayuden a tener un mejor desempeño y mejorar tu imagen. Por ejemplo, prepara tu ropa la noche anterior, levántate con tiempo todas las mañanas, haz un repaso mental de todo lo que tienes que conseguir ese día, etcétera.
  • Busca formas de recortar tiempos de traslado. Intenta que tu oficina y tu casa no estén demasiado lejos y busca rutas más eficientes.
  • Usa tu tiempo libre para obtener mejoras que puedan impulsar tu desarrollo profesional. Aquí puedes partir desde algo tan sencillo como ver videos en Youtube para encontrar formas de hacer mejor tu trabajo, hasta algo tan complejo como volver a la universidad y acceder a una educación superior.

Cada uno de esos consejos puede marcar la diferencia entre seguir en el trabajo que tienes ahora o encontrar uno mejor.

8. Aumenta siempre tus contactos y mantén la comunicación con ellos

Mientras más gente conozcas, tu panorama se hará mucho más amplio y tendrás una mayor cantidad de oportunidades a tu disposición. Esto no solamente te ayudará a elegir la opción que más te convenga, sino que además hará que te sientas más tranquilo.

Por ejemplo, si la empresa en la que estás ahora queda en bancarrota o algún día sufres un despido inesperado, tener una lista larga de contactos puede ayudarte muchísimo a salir de ese aprieto.

Lo mejor de todo es que, para que eso suceda, no necesitas ser amigo de poderosos empresarios. Después de todo, no olvides que tus conocidos también tienen su propio círculo de contactos que puede resultarte útil.

De todas formas, recuerda que no se trata de generar amistades para que te saquen de aprietos; si partes con esa premisa es muy probable que las personas se den cuenta y te dejen a un lado. ¡Nadie quiere ser amigo de un interesado!

La principal razón por la que te interesa construir una red de contactos es que podrás relacionarte con otros profesionales, aprender de ellos y crear oportunidades de negocio.

Por supuesto, también recuerda que si quieres que tus relaciones sean fuertes y duraderas, tienes que estar dispuesto a meter las manos al fuego por tus aliados. ¡Dando y dando!

9. Evita conflictos

La naturaleza del ser humano es ser distinto y eso genera toda clase de choques tanto en la vida personal como profesional. Por eso, una parte importante de tu desarrollo profesional es que aprendas a elegir tus batallas.

Es obvio que hay situaciones en las que no conviene quedarse callado; pero hay otras en las que debes ser más prudente. Al final del día, el conflicto es algo que debes eludir cuando puedas. Siempre procura que los problemas se resuelvan con conversaciones civilizadas.

Las diferencias de opiniones son algo totalmente inevitable y si eres de los que lidian con ellas de manera poco elegante o hasta violenta, es imposible que seas considerado para una posición alta en la que tengas que ejercer de jefe y tener gente a tu cargo.

Lo importante es que encuentres ese balance entre decir qué es lo que piensas (o explicarle a tus colegas por qué consideras que están equivocados) y ahorrarte el choque. ¡Nunca es bueno ser la manzana de la discordia de tu compañía!

10. Aprende a comunicarte correctamente

Este punto está relacionado con lo que mencionamos antes, pero se enfoca más en la interacción: en el cómo te comunicas con tus colegas. Este aspecto puede, literalmente, marcar la diferencia entre el fracaso y el éxito de tu carrera profesional.

De una forma u otra, el éxito en el trabajo depende mucho de la capacidad que tienes de compartir tus ideas con el resto de tus colegas. Esto aplica tanto para los empleados como para aquellos que cuentan con puestos directivos.

Por supuesto, esto no es una sorpresa para nadie, después de todo, los seres humanos necesitan comunicarse para entenderse, especialmente cuando se juntan en ambientes complejos. Sin embargo, el hecho de que no sea una sorpresa no significa que sea fácil comunicarse. De hecho, esta cualidad es una de las más difíciles de desarrollar.

Si eres una persona tímida, esto puede evitar que seas capaz de tomar posiciones de liderazgo o peor, que te den la oportunidad de tener un puesto directivo y no puedas desempeñarlo correctamente porque no sabes cómo poner a tu equipo en sintonía.

Incluso, si eres alguien extrovertido, necesitas aprender a medirte o de lo contrario puedes convertirte en el típico compañero molesto que se la pasa caminando de un cubículo a otro conversando con todo el mundo sobre cualquier cosa.

Si quieres aprender a hablar y a expresarte, intenta practicar frente al espejo, ver videos de conferencias hechas por buenos oradores (las TED Talks son bastante buenas) y leer mucho (un amplio vocabulario siempre ayuda). Hablar de forma clara y asertiva causará una mejor impresión sobre ti en los demás, por lo que te conviene entrenar.

11. Practica el marketing personal

Uno de los aspectos más complicados y amenazadores del campo laboral es la competitividad. Así como tú quieres un ascenso, un aumento o un mejor empleo, ten por seguro que detrás de ti hay otros diez que quieren lo mismo.

Como no tienes idea de cuáles son las capacidades de tus oponentes, lo único que puedes hacer es valerte de tus propias habilidades y recursos para lograr diferenciarte del resto.

O, ¿no es así?

Pues, en parte sí, pero hay algo más que puedes intentar: construir una imagen profesional reconocida.

Muchas veces importa más cómo te presentas ante los demás o la impresión que otras personas tienen sobre ti que tus habilidades o tu desempeño.

Por ejemplo, es muy útil que seas un profesional ordenado, pero si nadie en tu empresa se da cuenta de que lo eres, esa cualidad no te está ayudando tanto como debería.

Recuerda que tu jefe no lee mentes ni está viéndote cada segundo del día. Si él o ella no sabe cuáles son tus cualidades y qué es lo que le estás ofreciendo a la empresa, es difícil que te recomiende para una posición de mayor envergadura.

Por eso, asegúrate de compartir tus logros, que la gente se entere de lo que haces. Cuando tengas buenos resultados llévalos con tu superior con orgullo y compárteselos.

Por supuesto, nunca caigas en la arrogancia ni seas pedante con tus colegas. Tampoco seas esa clase de profesionales que sólo se mueven cuando el jefe los está viendo. ¡La mejor forma de construir tu imagen profesional es que siempre hagas tu trabajo!

12. Ten un desempeño laboral sobresaliente

Más simple no puede ser: la forma más directa para hacer que tu desarrollo profesional avance es por medio de un buen desempeño laboral. Es una cuestión de lógica: mientras mejor sea tu trabajo, mayores serán las probabilidades de que te den un aumento o te coloquen en una mejor posición.

Aunque es cierto que hay algunas veces en las que el desempeño no es suficiente, lo cierto es que, si no eres de los mejores de tu empresa, no tendrás la menor oportunidad de escalar.

Además de todo esto, cuando le das a la empresa los resultados que espera de ti, e incluso más, es mucho más probable que ésta use sus capacidades y contactos para ayudarte a impulsar tu desarrollo profesional.

13. Habla con el personal de Recursos Humanos

Finalmente, este punto puede parecer demasiado simplista; no obstante, te sorprendería saber cuántas personas no han recibido una oportunidad porque no la piden. Los individuos que gestionan el personal de una empresa son los primeros con los que deberías hablar para conseguirla.

Además, cuando te acercas al departamento de Recursos Humanos de tu empresa, no solamente estás dejando en claro que tienes el interés y la iniciativa de avanzar en tu desarrollo profesional, sino que además puedes descubrir exactamente qué es lo que están buscando para cubrir las posiciones más importantes de la empresa.

Hablando con estas personas podrás descubrir qué oportunidades estarán disponibles para ti, ya sea en el corto, mediano o largo plazo, así como los requisitos que debes cumplir para ser tomado en cuenta para una promoción o un cambio de área.

Por supuesto, también puede que descubras que tu empresa realmente no te ofrece el desarrollo profesional que estabas esperando. Si eso sucede, quizás lo mejor sea salir y buscar nuevos horizontes; si este es el caso, mientras más pronto descubras esto, mejor será para ti.

En este viaje tú decides qué hacer

El desarrollo laboral es una parte esencial de la vida de todas las personas, y por eso es muy importante que empieces a tomar acciones que potencien el tuyo. Asegúrate de usar todos los recursos que tienes a tu alrededor y de nunca dejar de esforzarte.

Existen muchas opciones que te ayudarán a desarrollarte sin importar tu carrera, así se trate de Contaduría PúblicaAdministración de Empresas, o algo más enfocado a la salud como la carrera de Nutrición. El punto es que siempre existen maneras de impulsar tu desarrollo profesional, sólo tienes que buscarlas y aplicarlas.

Entonces, ¿cuál de estos consejos crees que sea el más útil para tu desarrollo profesional? ¿Has aplicado alguno de ellos? ¿Qué otras estrategias conoces? Déjanos tus respuestas y tus opiniones en el espacio de comentarios, ¡nos interesa muchísimo saber lo que piensas!

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