Desde la pequeña tienda de la esquina hasta una transnacional farmacéutica; desde una panificadora hasta la compañía de ingeniería a cargo de construir puentes sobre el mar. Prácticamente todas las organizaciones humanas orientadas a generar bienestar y riqueza pueden ser consideradas empresas.

Éstas pueden ser de todos los colores y tamaños. Hay empresas unipersonales, multinacionales, mínimas, pequeñas, medianas, grandes, enormes, gigantescas.

Compañías básicas como la minería y la agricultura y empresas orientadas al desarrollo de productos virtuales. Las que ofrecen productos tangibles como una silla y las que venden promesas de felicidad.

Existen las que buscan el máximo beneficio económico y también las que no tienen fines de lucro y se orientan al logro de objetivos científicos, culturales, educativos o sociales. Pueden ser privadas, públicas, de capital mixto, fundaciones u ONG’s.

En esta gran diversidad, todas las organizaciones tienen algo en común: la necesidad de ser administradas de manera eficaz y eficiente para poder lograr sus propósitos.

Si tú te has imaginado dirigiendo compañías y buscando que sean más productivas, ¡no dejes de leer! En este texto te hablaremos sobre la importancia de las organizaciones y profundizaremos en qué se estudia en Administración de Empresas. Esto te permitirá tener un mayor contexto sobre la carrera y tomar una decisión sobre si es la indicada para tu formación.

Las empresas son necesarias

El mundo empresarial no siempre tiene buena fama, pues muchas empresas han antepuesto el lucro a la ética, generando daños a las personas, las comunidades y el medioambiente. Derrames de productos químicos, emisión de contaminación, desforestación y estafa a familias son algunas muestras del daño que pueden hacer ciertas empresas.

Sin embargo, son también muchos los aspectos positivos que tienen nuestras vidas gracias a las iniciativas empresariales.

Hoy en día tenemos acceso a productos, servicios, arte, espectáculos, tecnología, educación masiva, transporte seguro, telecomunicaciones, alimentos envasados, electricidad, agua potable, medicamentos, electrodomésticos, jabones, muebles y un sinfín de etcéteras que dan forma a la comodidad de la vida contemporánea, en contraste con épocas anteriores.

En una realidad donde las empresas tienen tanta importancia, la formación profesional y ética de sus administradores juega un papel fundamental en el futuro del país y del mundo. Y es que del desarrollo de los modelos empresariales depende el devenir de la sociedad y el entorno.

Se calcula que en nuestro país, hay casi 5 millones de empresas. Aunque este número puede parecer grande, aún hay gran espacio para que emerjan iniciativas empresariales de todo tipo. Y no solamente espacio, también hay necesidad de éstas.

Y es que la población sobre el suelo mexicano ha alcanzado casi los 130 millones de personas, y todas ellas tienen necesidades de bienes y servicios, sin contar que nuestra nación atiende necesidades de consumo en otros países mediante la exportación de su producción.

Por otra parte, las empresas son claves en la generación de fuentes de desarrollo, riqueza y empleo, dando razones a quienes afirman que la administración de empresas es un área apasionante y digna de gran respeto.

¡Bien! Ahora que ya hablamos sobre la gran relevancia que tienen las compañías para nuestro país, es momento de que abordemos qué se estudia en Administración de Empresas, una carrera que puede dotarte de una gran cantidad de oportunidades y dotarte de herramientas para influir en el mundo empresarial.

Yo administro, tú administras…

El verbo «administrar» tiene varias definiciones que se complementan, incluye los conceptos de dirigir, ordenar, organizar, distribuir, dosificar y otras acciones relacionadas con la gestión de recursos.

La necesidad de atender «necesidades ilimitadas con recursos limitados» es una de las frases que se repite en los textos y charlas sobre temas económicos, espacio donde la administración de empresas tiene un papel protagónico.

Así, la optimización de los recursos para atender necesidades es una premisa básica de la administración; sin embargo, consideramos que se queda corta. Ya te contamos por qué.

Administración proactiva

En la actualidad, las sociedades y los mercados exigen a las empresas mayor calidad de los productos, diversificación de la oferta y servicios de atención postventa, entre otros campos de acción.

Además, la creciente competencia hace que las empresas deban ser proactivas y no solamente reactivas, es decir, que se adelanten a los cambios, que propongan alternativas antes de verse forzadas a adaptarse o desaparecer.

Esta visión es una de las capacidades más importantes de los profesionales de la Administración de Empresas, pues son los responsables de aplicar las ciencias económicas y administrativas para lograr que las organizaciones productivas tengan éxito e incrementen su valor en el mercado.

¿Te gustaría sumarte a estos profesionales? Sigue leyendo y conocerás 6 de las áreas del conocimiento qué tendrás que estudiar para graduarte de Administración de Empresas.

1. Administración, economía y finanzas

Obviamente, incursionar en el mundo de la Administración de Empresas implica conocer diversos campos de la gestión de los recursos.

Es por ello que el plan de la carrera contempla la incursión en la operatividad de una oficina administrativa. Tales conocimientos se adquieren con el estudio de asignaturas como:

  • Fundamentos Contables
  • Procesos Contables
  • Costos, Presupuestos, Compras y Adquisiciones
  • Fundamentos de la Administración Financiera
  • Auditoría Administrativa.

Pero, más allá de registrar adecuadamente e interpretar la información sobre el flujo de recursos, los profesionales de este campo deben conocer a fondo los procesos implicados en la administración y relacionarlos con factores de la propia empresa (internos) y de su entorno (local, regional, nacional e internacional).

Es por ello que materias como Microeconomía y Macroeconomía son fundamentales en la formación; así como Proceso Administrativos y Estadística.

2. Factores humanos

Las personas, la interrelación entre ellas, las funciones que desempeñan y los roles que cumplen son fundamentales dentro de todas las organizaciones, sean empresariales, comunitarias, familiares, deportivas o de cualquier otra índole.

Por esa razón, entre las cosas que se estudian en Administración de Empresas debe considerarse esta realidad para lograr un desempeño en sintonía con los objetivos organizacionales.

En tal sentido, el plan de estudios de la licenciatura en Administración de Empresas contempla el análisis de los factores del comportamiento humano y las relaciones sociales. Se trata de que los profesionales conozcan lo que puede influir positiva o negativamente en la gestión empresarial a través de las personas que participan en ella.

Elementos como la resistencia al cambio que puede existir entre los empleados, por ejemplo, pueden ser determinantes para el éxito o fracaso de una gestión administrativa.

Así, para convertirte en un administrador de empresas, debes cursar materias como:

  • Desarrollo Organizacional
  • Cultura Organizacional e Innovación Tecnológica
  • Administración de Personal
  • Formación Humana y Ciudadana.

3. Bases gerenciales

En el ejercicio profesional, muchos licenciados en Administración de Empresas se abren paso hacia los altos cargos de las organizaciones. Esto se debe al enfoque integral que algunas instituciones universitarias le han dado a esta profesión.

En tales casos, los estudiantes dedican horas de estudio a asignaturas relacionadas directamente con el desarrollo gerencial y el pensamiento estratégico.

En un plan de estudios completo, quienes cursan la licenciatura en Administración de Empresas han de incursionar en materias como:

  • Habilidades Directivas; Inteligencia de Negocios
  • Desarrollo y Administración de Proyectos
  • Negocios Internacionales
  • Comunicación Oral y Escrita.

Las habilidades aprendidas en estas áreas aportan al profesional las competencias necesarias para incursionar en cargos directivos y no solamente ejecutivos.

Así que si sueñas con poder tomar decisiones empresariales con tino y asertividad, la Administración de Empresas es una carrera prometedora para ti. Verifica que la institución que elijas incluya este tipo de materias en sus planes académicos.

4. Emprendedurismo: cuando quieres ser dueño de tu empresa

La licenciatura en Administración de Empresas no sólo te abrirá las puertas a la posibilidad de emplearte en organizaciones empresariales de cualquier tipo y acceder a un trabajo estable, el diseño de su plan de estudios también te prepara para convertirte en empresario.

Así como lo lees, quienes estudian esta carrera obtienen conocimientos y habilidades que les ayudarán a lograr sus sueños de montar exitosamente una empresa propia.

¿Tienes una idea de negocio? ¿Te gustaría ser el dueño de una empresa, ser tu propio jefe? ¿Tienes una empresa y quisieras verla florecer como las mejores? En cualquiera de estos casos, los estudios de Administración de Empresas te serán de gran utilidad.

Algunas de las materias que se ven durante el transcurso de la carrera, claramente dirigidas a desarrollar las capacidades de emprendimiento de los estudiantes, son:

  • Creación de Empresas
  • Innovación y Emprendimiento
  • Administración de Pequeñas Empresas
  • Administración Mercadológica
  • Modelos de Empleabilidad
  • Financiamiento de Nuevos Negocios
  • Inteligencia de Negocios y Habilidades Directivas (algunas ya mencionadas, pero también adaptadas al perfil emprendedor de esta profesión).

Mediante el emprendimiento puedes participar directamente en el desarrollo de México con tus mejores ideas y proyectos. También puedes fungir como consultor y asesorar a otras personas en sus iniciativas empresariales.

5. Tecnologías de la información

Son pocas las empresas —por no decir ninguna— que pueden insertarse en el mercado de hoy sin sistematizar sus procesos productivos y sus comunicaciones internas y externas.

El área administrativa no escapa de esta creciente inmersión en la automatización, lo cual es una gran suerte para administradores y empresas, pues gracias la creación de hardwaressoftwares se ha conseguido reducir el esfuerzo, minimizar los errores humanos y disponer de gran cantidad de información en instantes, facilitando los procesos de análisis y toma de decisiones.

Adicionalmente, el apoyo de las tecnologías de la información ha permitido que los profesionales que se dedicaban a procesos repetitivos puedan aprovechar sus horas de trabajo en actividades menos rutinarias y más retributivas.

Incluso, el campo de trabajo de los licenciados en Administración de Empresas puede ampliarse al área de desarrollo tecnológico, integrando equipos de diseño de aplicaciones que apunten a sistematizar y optimizar procesos.

Es por ello que la licenciatura en Administración de Empresas incluye asignaturas relacionadas directa e indirectamente con la informática y la actualización tecnológica.

Ejemplo de estas materias son:

  • Aplicaciones Administrativas Informáticas
  • Competencias Digitales
  • Cultura Organizacional e Innovación Tecnológica
  • Gestión de la Información
  • Comercio Electrónico

6. Amplitud de campos de influencia y acción

Si bien la concepción de la administración empresarial se fundamenta principalmente en la gestión de los recursos desde el punto de vista económico y financiero, un profesional de este campo debe estar al tanto de otras áreas que también son de peso en el funcionamiento de una empresa (y que, por supuesto, también repercuten en su balance de ganancias).

Y es que las decisiones administrativas pueden generar impacto, por ejemplo, en las plantas de producción, los departamentos de ventas, en la distribución y logística de productos, en la higiene y seguridad industrial, entre otras áreas.

Del mismo modo, los cambios, innovaciones, evoluciones e involuciones que puedan ocurrir en distintas áreas de la empresa, repercutirán en los aspectos financieros y administrativos.

Como consecuencia de esta amplia preparación, los licenciados en Administración de Empresas son candidatos para ocupar cargos en departamentos diferentes al de administración general.

Tomando eso en cuenta, en el diseño de la licenciatura en Administración de Empresas se incluyeron las materias Administración de la Producción, Administración de las Ventas y Administración de Personal. Con ello se logra familiarizar a los futuros administradores con la complejidad de sus atribuciones profesionales.

Dinero, imagen, relaciones humanas, ética, solvencia; hay muchas cosas que tocan la Administración de Empresas.

Un profesional de este campo puede simplemente seguir instrucciones de la gerencia para realizar y agilizar compras, pagos y detalles operativos o puede usar su talento y conocimientos para ascender a cargos donde se le exigirá pensamiento estratégico y creativo.

Una preparación académica consciente y metódica en ambos campos (operativo y estratégico) es lo que puede hacerte destacar como un profesional de calidad.

Por ello, si te preguntas qué se estudia en Administración de Empresas, asegúrate que el plan de estudio de la universidad que revises reúna asignaturas en todas las áreas descritas y que tenga los avales de la Secretaría de Educación para que puedas ejercer tu profesión con la mejor calidad.

Si la lectura te ha traído hasta este punto, seguramente tu interés por la carrera de Administración de Empresas sea elevado.

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